Grupos de Autoayuda

La intervención grupal

En los procesos de duelo se lleva a cabo un trabajo eminentemente emocional.

Duelo viene de la palabra dolor, es un dolor físico y, ante todo, es un dolor emocional.

Para poder elaborar la pérdida, es necesario elaborar el dolor emocional. Es decir, el doliente necesita vivir la pérdida, sentirla, y expresar su dolor. El grupo de duelo es el espacio óptimo en la mayoría de casos por varias razones:

Permite la expresión emocional del dolor de forma abierta, en un entorno protegido y diseñado para ello bajo la guía, el cuidado y el acompañamiento de un profesional especialista.

Proporciona apoyo y comprensión a un nivel superlativo, ya que lo que todos los miembros del grupo tienen en común es estar viviendo un proceso de duelo; por lo tanto, no existe un espacio donde la persona se pueda sentir más comprendida en su dolor. Una de las demandas que solemos encontrar en consulta de manera habitual es que el doliente no se siente comprendido por su entorno y que no es escuchado como necesitaría.

Permite la creación de redes sociales una vez finalizado el grupo, lo cual suele ser una de las carencias que arrastran los miembros al principio de la intervención; por otra parte, de este modo se satisface la necesidad de pertenencia a grupos sociales y de actividades de ocio.